¿Por qué cantáis?, ¿por qué cantamos?; ¿por qué os arrodilláis?, ¿por qué nos arrodillamos?; ¿por qué lloráis?, ¿por qué lloramos?.
Yo no lo veo donde lo veis, ¿por qué os arrodilláis y nos arrodillamos ante un trozo de pan?, ¿por qué abrazáis y abrazamos un manto bordado en oro de una figura?. ¿Por qué no dais o damos el pan al necesitado y abrazáis o abrazamos al amigo desolado?
¿Por qué son tantas las contradicciones? Creo en algo que al día siguiente no existe, algo intangible, algo que te hace sentir tan solo como vivo, ¿por qué vistes así señor? si a quien representas vestía con la manta que guardamos en el cajón para cuando hace frío en invierno, esa manta deshilachada, ¿por qué llevas eso en la cabeza? es ridículo, ¿sabes cuánta gente puedes alimentar con eso? ¿por qué comes bien todos los días si él apenas comía? ¿qué intentas decirme? ¿esperas que te siga? ¿por qué permites ésto?
Somos nosotros los que estamos aquí, esperándote mientras locos te representan tergiversando la verdad, la verdad, o lo que pensamos que es...
¿Qué más te da con el sexo con el que me acueste? ¿a quién le hago daño? ¿dónde falla tu plan? ¿por qué guardas tanta riqueza en tu casa? era eso por lo que precisamente luchabas, con lo que ibas en contra y ahora te has convertido en eso, y podrás observarlo sin hacer nada, lo observarás indignado desde esa rejilla mediante la cuál puedes ver por lo que luchabas, luchabas contra una cosa y diste a conocer una nueva que se ha convertido en lo que luchaste toda tu vida en tu contra...¿por qué?
¿Nadie se da cuenta, nadie se ha dado cuenta aún, dónde esta la humildad en esos palacios e iglesias, dónde?
Puede que ya sea tarde que todo el mundo se equivoque, puede que lo merezcas, puede que no, pero no hemos seguido tu mensaje, acaso un musulmán no puede entrar en tu reino, porque si es así, me quedo fuera, acaso he de escuchar una serie de pantomimas y mentiras para creer en ti, no puedo creerte siendo yo, ¿qué hacías tú? ¿por qué he de arrodillarme ante una figura de madera?
y si me siento infeliz a dónde acudo, a mí mismo, y reflexiono y ahí te encuentro, escribo esto para ver de qué es capaz mi corazón, qué creo, porque he visto cómo son algunos de los que dicen ser tú.
Me siento culpable por ser sólo yo, por creer y no creer por ver como sigo cosas que van en mi contra.
La soledad me acompaña sabiendo que mi fe se escapa de mis manos...¿secarán mis lágrimas la fe?¿dónde escondes mi felicidad?
Si nos amas por qué permites esto...porque estoy buscando donde acaba el principio del fin, pero encuentro una mancha difuminada en mi corazón diciéndome que no dude de mí, pero la sangre de ese corazón cae en forma de granizo por mi mejilla, mientras te alejas de mí, porque según los tuyos soy un perroflauta, una persona que sólo busca líos , me da pena la forma en que te representan, me da mucha lástima, mírame, hasta estoy llorando, ¿puedes escucharme? ¿qué ha pasado contigo, dónde estás, eres tú de verdad o sólo la imagen difuminada que tengo de ti?
todo lo vivido y todas las frases me llevan al mismo renglón, mi piel es la tela arrugada que al sol se ha quedado otra tarde sin ti, te llamo, ¿dónde estás?
¿Por qué haces que diferenciemos entre izquierdistas, derechistas; católicos, protestantes; del Betis, del Sevilla; españoles, catalanes; negros, blancos; mujer, hombre....?Somos personas de este mundo...Seguro si vendieseis todo lo que tenéis en esas casas, palacios e iglesias nadie pasaría hambre nunca más...¿por qué no lo hacéis? ¿Tú lo harías?
Silencio....
Busco una respuesta...no contestas...¿dónde estás?
Quizás estuvieses en el hospital con mi padre esas noches, quizás estuviste conmigo esos momentos de decepción...quizás con mi madre acompañando a mi padre o con mi hermano esperando respuestas...cuidándolo...a lo mejor ya es tarde....
Falta corazón y menos para pocos y mucho para el resto..te he buscado en mil lugares y no estabas...quise verte en esa orilla cuando rezas...
Nada en las palabras de aquellos que se matan en tu nombre...despreciable...
Las farolas iluminan un poco menos que ayer...
La noche susurra por las calles de la medina, el olor a azahar y el sonido del agua despierta y agita nuestra vida
miércoles, 24 de agosto de 2011
miércoles, 10 de agosto de 2011
Curiosidad...
Hoy, 10 de agosto de 2011, tengo curiosidad, ganas de saber qué es lo que te mueve a ti, amigo mío, qué es lo que te mueve para trasladarte 11000 kilómetros, para esperar una cola de horas a 45ºC.
Hoy, siento curiosidad por ti y me pongo en tu piel, pero sin cámara colgada al cuello, sin calcetines con chanclas y sin esos sombreros y gafas que os hacen inconfundibles.
Me he dado una vuelta por la medina para intentar comprenderte, me he llegado a la mezquita, por la mañana temprano, cuando apenas nadie hay, a la hora en la que los antiguos moriscos de al-Andalus pasan por ahí, para rezar si pueden a escondidas, mirando al mihrab.
He paseado por ese bosque de palmeras que forman sus arcos, en silencio, mientras la tenue luz del amanecer entra por algunos ventanales con forma de estrella y van iluminando el suelo de mármol y algunas columnas, era mágico, ese silencio, donde me pude encontrar a mí mismo, donde puedes pensar libremente, sólo parece hacer ruido el débil recorrer del viento entre sus arcos. He acariciado sus columnas, frías como el hielo, he respirado el aroma, ese aroma que te lleva al pasado, es como una ficticia máquina del tiempo que te traslada al pasado, aunque sin verlo, lo sientes, sientes el latir de las almas que por allí pasaron desde hace cientos de años.
El día va despertando y sus callados muros acogen en continua sucesión la sutil devoción y el incesante asombro. Ecos de otro tiempo respiran en su interior, poco a poco la luz se va extendiendo apenas siguiendo el pincel de la mirada y la voz de las piedras suena y late el corazón de los hombres que con anhelos y esperanzas comparten su plegaria pronunciada y profunda y, poco a poco parece la luz llamarte entonces a observar lo que esconde y llegas al bello lugar del que emanan los latidos de los tiempos ancestrales, indefinible, impronunciable, ¿una puerta, quizás, que simboliza la entrada, la acogida? indescriptible, simplemente la observas mientras a ritmo frenado la luz va iluminando esas letras escritas en oro, esos símbolos que significan tanto pero qué no sabes ni como mirarlos, rodeados de flores y decoración de todos los colores imaginables e inimaginables.
Entonces subes la mirada y sólo te queda abrir la boca y contemplar..el techo, la cúpula, así lo llaman, pero eso es una flor de oro, que como gotas de rocío caen finas líneas doradas en su interior...misterio intangible, lugar donde estás sólo pero te sientes vivo, donde ya no tienes problemas, porque los puedes solucionar allí, con sólo echar un vistazo, te das cuenta de que la vida es mucho más, el espacio, el aire de ahí dentro te rodea y te envuelve en su regazo y entonces, amigo mío, es cuando te puedo entender.
martes, 9 de agosto de 2011
Incertidumbre...
¿Qué pasa cuando te levantas una mañana y te das cuenta de que vas a hacer algo en contra de tus principios, en contra de tu ideología?
¿Qué pasa cuándo dejas al lado lo que crees, lo que sientes para hacer algo? Tienes motivos, pero, ¿acaso esos motivos justifican tus hechos?
¿Y ahora, qué haces? ¿Lo haces sin más, sin preocuparte y dejando a un lado tus principios? y, en ese caso, ¿qué ocurre si luego te arrepientes de hacer eso?...
Sea como sea voy a hacerlo, aunque no sea participe de ello, porque sé que hay motivos, justificadores o no, pero los hay.
Espero que, cuando vuelva el día 22 de este mes, todo se haya normalizado, tranquilizado y todos podamos disfrutar de nuestra vida y vivirla, simplemente, vivirla.
Porque como dijo un viejo amigo, vive cada día como si fuese el último de tu vida.
حميد
¿Qué pasa cuándo dejas al lado lo que crees, lo que sientes para hacer algo? Tienes motivos, pero, ¿acaso esos motivos justifican tus hechos?
¿Y ahora, qué haces? ¿Lo haces sin más, sin preocuparte y dejando a un lado tus principios? y, en ese caso, ¿qué ocurre si luego te arrepientes de hacer eso?...
Sea como sea voy a hacerlo, aunque no sea participe de ello, porque sé que hay motivos, justificadores o no, pero los hay.
Espero que, cuando vuelva el día 22 de este mes, todo se haya normalizado, tranquilizado y todos podamos disfrutar de nuestra vida y vivirla, simplemente, vivirla.
Porque como dijo un viejo amigo, vive cada día como si fuese el último de tu vida.
حميد
lunes, 8 de agosto de 2011
Esto es un texto que escribí en mi antiguo blog, que vuelvo a publicar ahora, ya que todo vuelve a la normalidad, lo leo y veo que no me costó una semana, costó meses.
6 de Oct de 2010, a las 16:50
Cada vez te sientes más y más abajo, piensas en lo que has vivido y no quieres que acabe pero todo te hace tanto daño que ya no sabes que hacer, la diferencia esta en ti, tienes que ver tus errores, no puedes volver a caer...no puedes volver a engancharte, NO PUEDES VOLVER A CAER EN UN POZO SIN FONDO...ahí es cuando tienes que salir, que cambiar, que decir ¡hasta aquí! y vivir la vida día a día porque, nadie te ayudará, te aconsejaran pero tu te sentiras desaconsejado, porque ya estás metido en ese circulo vicioso del que tanto cuesta salir, pero solo hay un camino, hay que salir, ver la luz, CUESTA MUCHÍSIMO...pero es lo que hay que hacer..tienes que ser feliz por ti mismo, no que la única sonrisa en tu día sea aquella que una persona te hace sentir, necesitas pilares, motivos para vivir y no centrarte en una sola cosa, tener ilusiones por la vida, saltar de alegría y cantar, eso es lo que hay que hacer, me va a costar, más o menos una semana, pero resurgiré, me dolerá mucho porque, en parte voy en contra de mí mismo, pero ahora sé que es lo que hay que hacer...
LO SIENTO A LAS PERSONAS QUE LES HA SENTADO MAL ESTA SITUACIÓN, LAS PERSONAS QUE ME QUIEREN Y QUE HAGO SUFRIR POR ESTA SITUACIÓN,
EL FÉNIX INTENTARÁ ECHAR A VOLAR...
LO SIENTO A LAS PERSONAS QUE LES HA SENTADO MAL ESTA SITUACIÓN, LAS PERSONAS QUE ME QUIEREN Y QUE HAGO SUFRIR POR ESTA SITUACIÓN,
EL FÉNIX INTENTARÁ ECHAR A VOLAR...
حميد
domingo, 7 de agosto de 2011
¿Cuantás más?
Se dice que, allá por la época califal, había un joven adolescente llamado Hamid, era un chico normal para su edad, con los problemas de un chico de su edad, pero que, desafortunadamente, por unas cosas u otras, ese chaval estaba encallado en el pasado. El pasado, ese período de tiempo que nos hace reír, llorar, gritar, sonreír e incluso soñar, había tenido una infancia feliz, pero un suceso, un error, quién sabe cómo definirlo, había cambiado su vida entera dos años atrás.
Desde hacía varios meses, todo había ido poco a poco mejorando, su relación con sus amigos, con su familia, su autoestima, hasta que llegados un punto ese error decidió volver. ¿Por qué cuándo te necesito no estás y te vas, y cuando aprendo a vivir sin ti vuelves otra vez a por mí? se preguntaba él. No sabía que hacer, él pasaba, no quería volver a la vida que llevaba antes y había conseguido superar, había vuelto a ser el que era, después de todo el daño que le causó esa persona, él había encontrado la luz.
Pero esa persona volvía arrepentida, por el daño que había causado, arrepentida por tercera vez. Hamid, empezó a escuchar, a sentir las palabras de perdón, lo siento, cuando él creyó que lo tenía controlado y que podría llegar a ser feliz, siendo amigo de esa persona, que no hacía falta guardar rencor ni odiar por problemas del pasado, que se podía estar bien, entonces Hamid fue creyendo e intentando ayudar, porque esa persona estaba mal por él, se sentía triste por haberle hecho daño al corazón a medio tallar del joven, él le decía que no se preocupase, que viviesen sus vidas, los dos y que después de la tormenta viene la calma como le había llegado a él, pero esa persona insistía que lo vivido con Hamid había sido demasiado bonito para olvidarlo y le contaba cosas, le recordaba momentos y le decía que estaba arrepentida y que le amaba, le juró miles de cosas, cosas que Hamid no creyó al principio pero poco a poco ella se lo iba asegurando que era verdad...y, una noche, el joven se da de bruces contra su pasado y descubre la verdad, que le había vuelto a engañar esa persona, que lo que decía que se arrepentía era mentira, todo mentira, él después de todo el daño que le causó esa persona decidió ayudarla, pero en verdad, no necesitaba ayuda... después de tanta mentira y verdad, no sabía lo que creer, no sabía que pensar,en quién confiar, simplemente caminaba buscándole un sentido a su vida, a su pasado, volver a vivir como lo hacía antes, sin preocupación a cada segundo de su vida, sin pensar en el daño que tiene en su interior guardado, un nuevo palo más, una mentira más,¿cuántas más? te pregunta, se pregunta, ¿cuántas mentiras más?
Caminando por una de las calles de la medina, calles empedradas y envueltas en casas de blanca pared, con flores en los balcones, en la noche cerrada del valle del Guadalquivir, por ahí va caminando, buscando la respuesta a esa pregunta,
¿Por qué?
حميد
Desde hacía varios meses, todo había ido poco a poco mejorando, su relación con sus amigos, con su familia, su autoestima, hasta que llegados un punto ese error decidió volver. ¿Por qué cuándo te necesito no estás y te vas, y cuando aprendo a vivir sin ti vuelves otra vez a por mí? se preguntaba él. No sabía que hacer, él pasaba, no quería volver a la vida que llevaba antes y había conseguido superar, había vuelto a ser el que era, después de todo el daño que le causó esa persona, él había encontrado la luz.
Pero esa persona volvía arrepentida, por el daño que había causado, arrepentida por tercera vez. Hamid, empezó a escuchar, a sentir las palabras de perdón, lo siento, cuando él creyó que lo tenía controlado y que podría llegar a ser feliz, siendo amigo de esa persona, que no hacía falta guardar rencor ni odiar por problemas del pasado, que se podía estar bien, entonces Hamid fue creyendo e intentando ayudar, porque esa persona estaba mal por él, se sentía triste por haberle hecho daño al corazón a medio tallar del joven, él le decía que no se preocupase, que viviesen sus vidas, los dos y que después de la tormenta viene la calma como le había llegado a él, pero esa persona insistía que lo vivido con Hamid había sido demasiado bonito para olvidarlo y le contaba cosas, le recordaba momentos y le decía que estaba arrepentida y que le amaba, le juró miles de cosas, cosas que Hamid no creyó al principio pero poco a poco ella se lo iba asegurando que era verdad...y, una noche, el joven se da de bruces contra su pasado y descubre la verdad, que le había vuelto a engañar esa persona, que lo que decía que se arrepentía era mentira, todo mentira, él después de todo el daño que le causó esa persona decidió ayudarla, pero en verdad, no necesitaba ayuda... después de tanta mentira y verdad, no sabía lo que creer, no sabía que pensar,en quién confiar, simplemente caminaba buscándole un sentido a su vida, a su pasado, volver a vivir como lo hacía antes, sin preocupación a cada segundo de su vida, sin pensar en el daño que tiene en su interior guardado, un nuevo palo más, una mentira más,¿cuántas más? te pregunta, se pregunta, ¿cuántas mentiras más?
Caminando por una de las calles de la medina, calles empedradas y envueltas en casas de blanca pared, con flores en los balcones, en la noche cerrada del valle del Guadalquivir, por ahí va caminando, buscando la respuesta a esa pregunta,
¿Por qué?
حميد
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




