martes, 13 de septiembre de 2011

Viajar...

Un nuevo día más, una noche más.
Ansiando salir, me siento como un animal enjaulado, como un vampiro sin reflejo en los espejos, ansío salir, conocer, saber, aprender. Todos tenemos algo en la vida que queremos cumplir antes de morir, yo deseo viajar, conocer gente y lugares y perderme por ahí.
Aún más en estos días últimos aburridos y monótonos veraniegos, y en esta ciudad que o bien aburrida es o quizás no sepamos exprimir lo que ha de mostrar, sea como sea, sé que hay playas, montañas, ríos, lagos, rincones, ciudades, mezquitas, palacios, calles y personas esperando a ser descubiertas...
Porque puede que en la soledad del viajero se encuentre el pleno sentimiento de libertad...

Y a lo mejor más acompañado que con gente, pero la tierra que es de uno siempre se lleva en el corazón y la gente y los recuerdos...Si algún día me voy, sé que volveré...
Viajar me hace libre...!



Despegar, alejarse e irse, para encontrarse a sí mismo